Cosas para mejorar el mundo

¿Cómo estamos actuando para mejorar nuestro entorno?

Nuestra actitud respecto del cuidado del mundo influye y mejora el planeta y nuestra sociedad

El mundo ha cambiado mucho en los últimos 100 años, de eso no hay dudas, este cambio se ha acelerado a partir de la finalización de la segunda guerra mundial, y el ritmo ha sido in crescendo a partir de los años 70 del siglo pasado. Gran incremento en la tecnología y el consumo, pero, ¿Qué pasa con el compromiso social?

A la luz de notas de color que se han visto en gran parte del mundo, con ríos que recuperan la claridad de sus aguas, especies que pudieron volver a ver en zonas de las que se las había expulsado, la respuesta parece ser: Compromiso social escaso.

Haz clic aquí para ver un pequeño informe de Euronews al respecto

En pocos días de ausencia masiva del hombre en muchos lugares se observaron grandes cambios

La falta de compromiso no solo se observa en lo referido a la naturaleza, lo palpamos a diario en nuestro trato con nuestros semejantes, la violencia y discriminación están en las portadas de todos los diarios del planeta.

Hacernos cargo de las cosas

Sin entrar en actos individuales y tratando de ser objetivos todos tenemos nuestro grado de responsabilidad por esto, pues nos hemos dejado llevar por «las bondades del progreso»

Estas bondades por supuesto que existen y permiten que tengamos perspectivas de vida mucho mejores que hace 50 años, eso no se puede negar, pero en función de este progreso y bienestar hemos dejado de lado algunas cosas en el camino

Es innegable que resulta más cómodo moverse en vehículo propio, o poder contar con aire acondicionado en casa para poder estar más confortables sobre todo en estas épocas donde los veranos con cada vez más calurosos, o la facilidad de estar conectados con todo el mundo, se agradece mucho y a todos nos agrada esto.

Como punto negativo no hemos exigido a las diferentes industrias que también desarrollen tecnologías para disminuir el impacto ambiental, que en cierta forma hace que necesitemos más tecnología (no siempre muy ecológica) para poder estar mejor.

Como ejemplo: tener en nuestros hogares purificadores de agua para eliminar impurezas por la contaminación.

Un círculo vicioso si no colaboramos para frenar la tendencia.

Quiero hacer notar que no me encuentro excluido de este comentario, también formo parte de la sociedad actual.

Podemos dar el ejemplo

Sumarnos a las nuevas generaciones que pretenden el cambio, en este aspecto han tomado mayor conciencia sería una gran ayuda.

Nuestro aporte: Tener otra perspectiva para no caer en extremismos.

Hemos visto que cuando se les exige, las industrias pueden disminuir drásticamente los niveles de contaminación, entonces está en nosotros exigir que lo hagan

No hay que caer en la dicotomía blanco-negro, hay puntos intermedios

A nivel social interactuar para una mayor aceptación entre todos, independientemente de cualquier factor.

Sumando acciones los actos se potencian

Entre todos podemos mejorar sensiblemente nuestro entorno para recuperar el mundo.

Vale tanto para el entorno ambiental como social.

¿Te sumas para generar conciencia social?

¿Qué sugerencias tienes?

Espero tus comentarios para sumar.

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Actividades a realizar cuando termine el confinamiento ¿Cambian mis hábitos al salir de la cuarentena?

Saliendo de la rutina de estar en casa

Es una tarde soleada, agradable, ideal para “no hacer nada”

Un pensamiento agradable hasta no hace mucho tiempo, que invitaba a escapar de vértigo diario, bajar un cambio y conectarnos con nuestro interior, en una soleada playa o en un valle entre montañas, lejos de la ciudad.

La llegada de la pandemia y el aislamiento social tuvo como consecuencia un cambio drástico en nuestra rutina, el “no hacer nada” se hizo realidad (para muchos), sólo que cambiamos la playa y el valle por nuestros hogares, y comenzamos a utilizar nuevas formas de comunicarnos (los invito a leer ¿Cómo nos llevamos con la tecnología?)

El «no hacer nada» complicó el día a día, para todos, en mayor o menor medida.

Hoy muchos países están llegando a un punto donde la situación está bajo mayor control, con tendencia a estabilizarse en los números de casos, lo que permite diagramar la vuelta a una vida un poco más alejada del encierro.

¡Hurra! ¡Podemos empezar a retomar algo de nuestra rutina!

¿Es esto tan así? Noto en mucha gente que si bien están esperando el regreso a actividades sin restricciones, la ansiedad por salir del encierro no es tan urgente como hasta hace unas semanas.

Dentro de los diferentes grupos en los que estoy veo que disminuyó la cantidad y efusividad en los mensajes, como si ya nos estuviera resultando cada día un poco más agradable no salir de casa

No nos tiene que ganar la indiferencia (ayudada por las comunicaciones actuales, donde por suerte nos hemos podido mantener cerca de nuestros afectos más allá que no estén bajo nuestro mismo techo) (punto en contra de la tecnología si nos lleva a suplir el contacto diario con una videollamada, termina siendo más cómodo, ¿no?).

Sin desentendernos de las estrictas medidas de higiene que debemos seguir manteniendo podemos retomar nuestra actividad diaria dentro de lo permitido.

Esta sensación la estoy viviendo también en lo personal, y la reflexión viene luego de consultar con amigos los cuales también se sienten de la misma manera.

Sin embargo no lo veo como apatía sino como un cambio en la forma de resolver las cosas.

Siguen siendo muy importantes las relaciones con nuestros afectos, y adaptándonos a la nueva realidad del momento podremos organizar reuniones más cercanas, en nuestros hogares en lugar de ir a sitios muy concurridos (siempre que sean actividades permitidas).

Observo como “efecto colateral” una disminución del ansia de consumo que veníamos teniendo, referida a bienes no indispensables por supuesto

Ejemplo de esto es que quien tiene su rutina de ejercicios la sigue manteniendo, en casa, y quien no lo pensaba por el motivo que fuere ha comenzado a interesarse en realizar algún tipo de actividad.

Nos estamos dando cuenta que no es necesario un equipamiento ultra sofisticado ni costosos lugares donde mostrarnos, nuestro cuerpo suple las funciones de muchas máquinas. En la nota ¡No tienes edad para eso! también trato el tema de la actividad.

Teniendo en cuenta lo expresado antes estoy comenzando una nueva agenda con proyectos diarios en la medida que el levantamiento de la cuarentena lo permita, la idea es no caer en la indiferencia.

  • Retomar la actividad física
  • Reunirme con los amigos
  • Disfrutar lo que nos rodea
  • Elegir dónde poder relajarme con música y lectura

No necesariamente será todo igual que antes, pero tomando los debidos recaudos sanitarios podemos salir del confinamiento siguiendo las directivas sanitarias correspondientes.

Me gustaría que compartas en los comentarios cómo te estas preparando para retomar tus actividades.

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Evoluciona la sociedad, la mentalidad cambia ¿o no tanto?

La conciencia sobre discriminación: discriminar no es pensar

Como sociedad, ¿seguimos discriminando?

La sociedad ha evolucionado mucho en los últimos 50 años, somos de mentalidad más abierta, vemos al otro igual a nosotros, sin diferencias.

¿Es esto tan así como se pregona o es poco más que una expresión de deseos?

Hemos visto muchos cambios y aceptaciones, sin embargo muchas veces queda la sensación que no todo lo que brilla es oro.

Nos llenamos la boca con bonitas expresiones de aceptación y entendimiento, sin embargo en el día a día vemos que:

-Las nuevas generaciones hablan muy convencidas de cuidar a «los adultos mayores», o «población de riesgo», refiriéndose a personas mayores de 50 años, y muchas veces en forma condescendiente pues «no se saben vincular con las tecnologías», sin siquiera tomar conciencia que estas personas vieron nacer lo tecnología que hoy tenemos al alcance de la mano, y tienen mayor conocimiento de los fundamentos de ésta que nuestros jóvenes.

Lo expresado arriba vale tambien en el sentido contrario, para profundizar un poco en ello pueden ver «¿Jóvenes o mayores?» en este mismo blog.

-En los grupos de cualquier índole: Hubo grandes avances respecto de la discriminación cualquiera sea su forma, pero muchas veces (de forma consciente o no), estos grupos que tanto luchan para que sean tratados sin distinción alguna son tambien discriminadores hacia quienes son diferentes a ellos.

Deseamos erradicar el bullyng en los colegios pero muchas veces los padres lo inculcamos en casa, consciente o inconscientemente (muchas veces a traves de comentarios que parecen no ser ofensivos, pero que los niños decodifican de otra manera).

Y puede seguir la lista de ejemplos, en el campo que se nos pueda ocurrir, por lo que el camino a recorrer recién comienza, tenemos mucho para hacer.

Quizás intentando ponerse en la piel de quien tenemos enfrente podamos seguir avanzando, siempre que hagamos este ejercicio a conciencia, recordando que no todos somos iguales y tenemos momentos buenos y malos, que pueden no coincidir con nuestro estado de ánimo en algunas situaciones, tambien en esto radica la diversidad.

Parte del ejercicio es mentalizarnos que no siempre «el otro» es quien está equivocado

Tampoco podemos hacer que el resto sea una copia de nosotros, como tampoco nos gustaría que nos condicionen para ser igual que los demás.

Todos tenemos el derecho de mostrarnos tal como somos, obviamente dentro del marco del respeto hacia la comunidad.

Pensemos que los escollos para la aceptación están de los dos lados del mostrador, por el motivo que sea.

Vamos por un buen camino, recién empieza y podemos dar el ejemplo.

¿Qué actitudes propondrías para poder mejorar cada día un poco más?

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Los afectos, valores en alza o en baja?

Nuestras relaciones en tiempo de confinamiento

La nueva situación que nos toca vivir, que nos ha llevado a bajar el ritmo, permite hacer una pequeña retrospectiva respecto de nuestras actividades cotidianas «en tiempos normales», y está poniendo en duda los valores que en tiempos de la velocidad y lo instantáneo nos hemos acostumbrado a tener como estandard desde la llegada de Internet a nuestra vida.

Sin darnos cuenta casi, todo gira en torno a lo efímero, donde el mayor valor se le da a lo nuevo y también a lo instantáneo, cambiando a otra prioridad en cuanto nos aburrimos.

Solamente la juventud y belleza exterior se tienen en cuenta, «lo viejo aburre y estorba»

Cambian las prioridades, la forma de relacionarnos, de trabajar.

Los afectos y amistades (supuestamente muchas) se mantienen en la mayor parte del tiempo de manera virtual, muchas veces encontrarse con alguien cara a cara parece ser una pérdida de tiempo, después de todo, «tenemos cosas más importantes para hacer» (¿?).

Se nota en la realción con nuestros afectos: padres, hermanos, abuelos, tíos, amigos.

Podemos o

De pronto un acontecimiento impensado hace que no podamos estar cerca de ellos, y sentimos la necesidad de vernos cara a cara, dar o recibir un sincero abrazo, y nos damos cuenta que estamos más solos de lo que creíamos.

Angustiante, no? Cómo reaccionaríamos si nuestros amigos nos dijeran que estamos exagerando? Apenas 3 meses atrás hubiera sido una situación impensada, típica de una película de terror.

Vemos en la noticias testimonios de personas varadas en el exterior la angustia por no estar cerca de sus afectos.

Se pusieron a pensar que esto mismo les puede suceder a nuestros mayores, pero desde hace mucho más tiempo?

Dicen que toda situación inesperada nos permite modificar el rumbo para mejorar, es momento de rever cuales son las prioridades, y tomar las medidas para volver a lo que debería ser fundamental: el contacto directo con nuestros afectos.

Independientemente que estemos físicamente en lugares diferentes, el contacto diario y sincero es posible (no en estos momentos, sí cuando el panorama cambie), es el momento de replantear nuestras relaciones.

La tecnología ayuda y mucho, gracias a la posibilidad de ampliar la comunicación mediante la voz y la imagen

Ahora todos sabemos qué se siente estar aislados, lo vivimos en primera persona, no nos lo han contado, seamos protagonistas del cambio.

A diario vemos la cercanía que podemos mantener gracias a la tecnología, es un excelente complemento para estar cerca.

Un llamado diario, una visita, por pequeña que sea, cambia la vida.

Una charla café por medio vale tanto como las sesiones agotadoras del gimnasio, y nos permite refrescar la mente.

Estás comprometido a dar el próximo paso?

Espero tus comentarios, si te gusta el blog te invito a suscribirte.

Nota: La imagen corresponde al personaje Mafalda, de Quino.

Jóvenes ó Mayores?

Cómo nos llevamos con los desafíos diarios

Antes de comenzar esta nota los invito a ver el siguiente video, lo pude encontrar en el canal de Youtube de El Hormiguero. Sigue una parte del mismo. https://losperennials.com/wp-content/uploads/2020/04/VID-20200409-WA0002_854x480.mp4

Según la leyenda en el vídeo, es una experiencia real, donde se muestran varias situaciones cotidianas que se transforman en desafíos para quienes participan.

En principio son situaciones que para algunos pueden parecer divertidas, para otros posiblemente no, pero este no es el tema de esta entrada.

Qué sucede ante lo inesperado?

Independientemente que el hecho sea real o no, hay un tema de fondo que es interesante ver, de forma objetiva y sin prejuicios:

El hecho de cómo reaccionan los participantes cuando se enfrentan a algo nuevo, desde el punto de vista de las experiencias.

Todos deben interactuar con objetos relativamente desconocidos para ellos, para cumplir con la consigna indicada, sin embargo vemos que en todos los casos luego del asombro inicial pueden cumplir con su misión, tardando más o menos tiempo, pero sin renunciar.

No somos diferentes

Sin llegar a extremos, todos los días todos nos enfrentamos a este tipo de situaciones sin darnos cuenta cabal de ello.

Desde el punto de vista de la sociedad actual, donde imponen la creencia que solamente lo nuevo tiene valor, se podría suponer que las personas de más edad no podrían cumplir, sin embargo, aunque todos los participantes agudizan su ingenio para salir adelante, justamente la gente de mayor edad es la que parece tener mayor noción de su entorno y estar más a gusto resolviendo el desafío.

Sacando el tema que, como indiqué anteriormente, puede no ser totalmente real esta experiencia, la conclusión es que todos tenemos las mismas capacidades y podemos llevar cualquier actividad a cabo si nos lo proponemos.

Entonces, por qué dejar que siga prevaleciendo la idea que «los mayores de 50 no entienden nada/ no saben de esto»? A diario vemos que la Generación Perennial es la que puede liderar un cambio en la mentalidad de la sociedad, mostrando a diario la plenitud de sus facultades tanto físicas como mentales.

La generación Perennial abarca a toda la sociedad, sin dejar a nadie fuera, no es necesario ser una mente brillante y ocupar cargos importantes como podría suponerse, a diario vemos profesionales exitosos, aparentemente muy instruidos, donde el crecimiento se da solamente a nivel profesional, como medio de subsistencia, mientras que gente «común» tiene mentalidad mucha más abierta a adquirir nuevos conocimientos a cualquier nivel, convirtiéndose en líderes muchas veces inconscientemente pues se tornan fuente de consulta por parte del resto de sus grupos.

Este mismo patrón tambien se observa en las nuevas generaciones que llegan, tenemos jóvenes perennials ávidos de conocimientos y jóvenes «viejos actitudinalmente»

Vale para cualquier tipo de actividad.

Espero tus comentarios al respecto, y si te ha gustado la nota te invito a suscribirte para que recibas notificaciones sobre nuevas entradas.