Teletrabajo: Ventajas y desventajas

Una modalidad que comenzó tímidamente hoy se ha hecho masiva: Tener el lugar de trabajo en casa.

Dentro de la Generación Perennial posiblemente muchos recordemos series o películas donde veíamos a los personajes trabajar cómodamente desde un sillón de su hogar o tener un llamado con su jefe o reuniones de trabajo a través del televisor

Pensábamos: «lástima que esto nunca va a pasar……»

Actividades que en otras épocas considerábamos casi imposibles hoy son parte de nuestro día a día

La suma de diferentes circunstancias, como ser el avance tecnológico (fundamental) e incipientes cambios en la conducta social y el cuidado del medio ambiente hicieron que comenzara a plantearse la posibilidad de reducir la distancia que debemos recorrer diariamente hasta nuestros puestos laborales.

Comenzó tímidamente con determinadas profesiones independientes y poco a poco lo comenzaron a implementar las grandes empresas.

Hoy un hecho totalmente imprevisto (solamente pensado en películas de ciencia ficción) confina a la mayoría de la gente en sus hogares

Esto hizo que toda aquella empresa que pudiera considerarlo comenzó con la modalidad de teletrabajo para poder seguir con la actividad de la forma más regular posible.

Y he aquí que casi sin tomar conciencia de ello, llegó aquello que veíamos como lejano…

Este cambio necesita adaptación de esquemas y rutinas acorde a la nueva realidad.

Hay muchos puntos importantes a ver en este nuevo esquema, tanto a nivel personal como institucional y legal, donde se deben construir nuevos marcos acorde a este realidad.

Los encuadres legales y sus consecuencias no son el motivo principal de esta nota, me interesa más el enfoque humano.

En muchos ámbitos laborales quedó planteada la duda.

Podrá funcionar?

Hay muchas notas e informes al respecto, donde en grandes rasgos hay dos puntos principales respecto de posibles inconvenientes:

  • La posibilidad de compatibilizar el trabajo con la actividad diaria del hogar, incluido el cuidado de niños.
  • El recelo de muchas empresas respecto de la capacidad de adaptación de los trabajadores con mayor antigüedad al uso de las herramientas disponibles para el teletrabajo.

Las familias jóvenes deben poder optimizar espacios y tiempos para el trabajo, las personas de mayor edad pueden tener mejor predisposición en este punto pues tienen hijos mayores o bien estos ya no conviven con ellos

El primer punto resulta un gran desafío donde la cuestión hoy es conseguir optimizar tiempos y espacios, siempre que no se pueda disponer de un ambiente dedicado y tener que compartir equipos (en el caso de aquellas empresas que no han podido brindar los recursos a sus trabajadores) con el resto de los convivientes, teniendo en cuenta la modalidad de enseñanza a distancia que también tuvieron que implementar las escuelas.

El segundo apartado desde mi punto de vista responde más a un prejuicio instalado que a la realidad objetiva, y paso a explicar (es mi visión y por lo tanto puede tener un tinte de subjetividad):

Los departamentos de recursos humanos tienden a presuponer que los jóvenes como han nacido junto a la irrupción de los sistemas que hoy utilizamos a diario «saben cómo manejarse pues lo tienen internalizado», entiendo que es el mismo concepto por el cual las empresas simplemente no tienen en cuenta a personas mayores de 40 años para cubrir nuevos puestos de trabajos. Se está comprobando que la experiencia y las ganas de seguir creciendo internamente puede suplir con creces el empuje de la juventud, por lo que se desperdicia la posibilidad de sumar y potenciar en un equipo de trabajo.

Todo depende de la persona y las ganas de superarse día a día, recordemos que la mayoría de las herramientas ya son utilizadas en la rutina laboral en la oficina, la novedad es realizar todo en casa, sin desplazarse hasta el lugar de trabajo.

Esto implica tener la apertura mental para desechar esquemas de procedimientos o adaptar otros para llegar a iguales o mejores resultados.

También dentro de los jóvenes están quienes «no se llevan bien con la tecnología», como también profesionales en principio con muchos conocimientos a los que no les interesa adaptarse y solamente se perfeccionan por obligación en lo que hace estrictamente a su ocupación principal para no quedar fuera de carrera.

Todos podemos adecuarnos a los diferentes cambios que se nos crucen, todo depende de las ganas de avanzar.

Si bien los cambios que tuvimos en estos tiempos fueron relativamente vertiginosos, tenemos la capacidad de adaptarnos a ellos, el lograrlo o no depende de nosotros mismos.

Cuál es tu opinión al respecto? Espero tus comentarios.

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Actividades a realizar cuando termine el confinamiento ¿Cambian mis hábitos al salir de la cuarentena?

Saliendo de la rutina de estar en casa

Es una tarde soleada, agradable, ideal para “no hacer nada”

Un pensamiento agradable hasta no hace mucho tiempo, que invitaba a escapar de vértigo diario, bajar un cambio y conectarnos con nuestro interior, en una soleada playa o en un valle entre montañas, lejos de la ciudad.

La llegada de la pandemia y el aislamiento social tuvo como consecuencia un cambio drástico en nuestra rutina, el “no hacer nada” se hizo realidad (para muchos), sólo que cambiamos la playa y el valle por nuestros hogares, y comenzamos a utilizar nuevas formas de comunicarnos (los invito a leer ¿Cómo nos llevamos con la tecnología?)

El «no hacer nada» complicó el día a día, para todos, en mayor o menor medida.

Hoy muchos países están llegando a un punto donde la situación está bajo mayor control, con tendencia a estabilizarse en los números de casos, lo que permite diagramar la vuelta a una vida un poco más alejada del encierro.

¡Hurra! ¡Podemos empezar a retomar algo de nuestra rutina!

¿Es esto tan así? Noto en mucha gente que si bien están esperando el regreso a actividades sin restricciones, la ansiedad por salir del encierro no es tan urgente como hasta hace unas semanas.

Dentro de los diferentes grupos en los que estoy veo que disminuyó la cantidad y efusividad en los mensajes, como si ya nos estuviera resultando cada día un poco más agradable no salir de casa

No nos tiene que ganar la indiferencia (ayudada por las comunicaciones actuales, donde por suerte nos hemos podido mantener cerca de nuestros afectos más allá que no estén bajo nuestro mismo techo) (punto en contra de la tecnología si nos lleva a suplir el contacto diario con una videollamada, termina siendo más cómodo, ¿no?).

Sin desentendernos de las estrictas medidas de higiene que debemos seguir manteniendo podemos retomar nuestra actividad diaria dentro de lo permitido.

Esta sensación la estoy viviendo también en lo personal, y la reflexión viene luego de consultar con amigos los cuales también se sienten de la misma manera.

Sin embargo no lo veo como apatía sino como un cambio en la forma de resolver las cosas.

Siguen siendo muy importantes las relaciones con nuestros afectos, y adaptándonos a la nueva realidad del momento podremos organizar reuniones más cercanas, en nuestros hogares en lugar de ir a sitios muy concurridos (siempre que sean actividades permitidas).

Observo como “efecto colateral” una disminución del ansia de consumo que veníamos teniendo, referida a bienes no indispensables por supuesto

Ejemplo de esto es que quien tiene su rutina de ejercicios la sigue manteniendo, en casa, y quien no lo pensaba por el motivo que fuere ha comenzado a interesarse en realizar algún tipo de actividad.

Nos estamos dando cuenta que no es necesario un equipamiento ultra sofisticado ni costosos lugares donde mostrarnos, nuestro cuerpo suple las funciones de muchas máquinas. En la nota ¡No tienes edad para eso! también trato el tema de la actividad.

Teniendo en cuenta lo expresado antes estoy comenzando una nueva agenda con proyectos diarios en la medida que el levantamiento de la cuarentena lo permita, la idea es no caer en la indiferencia.

  • Retomar la actividad física
  • Reunirme con los amigos
  • Disfrutar lo que nos rodea
  • Elegir dónde poder relajarme con música y lectura

No necesariamente será todo igual que antes, pero tomando los debidos recaudos sanitarios podemos salir del confinamiento siguiendo las directivas sanitarias correspondientes.

Me gustaría que compartas en los comentarios cómo te estas preparando para retomar tus actividades.

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