Cómo mejorar el descanso

Tips para sentirnos renovados

No tenemos en cuenta la importancia de recuperarnos

¿Estás descansando lo suficiente?

¿Cómo es la calidad de tu sueño?

Estuvimos poniendo énfasis en los aspectos de no dejarnos estar, seguir creciendo intelectualmente y en la actividad física como complemento para mejorar y sobre todo para sentirnos bien, independientemente de la edad cronológica.

Hoy le toca el turno a la contrapartida de los anterior: El descanso.

Se sabe que un correcto descanso es realmente necesario para nuestro cuerpo, el problema es que muy pocas veces prestamos la debida atención.

El ritmo de vida actual hace que descuidemos este punto que es tan vital como la actividad, dejando el apartado de descanso en un nivel secundario.

Tendemos a creer que no es necesario darle tanta importancia; también influye el legado cultural que asocia el cansancio y los períodos de descanso con la pereza y la vagancia.

Lograr recuperar mente y cuerpo es tan importante como la actividad diaria, son acciones que se complementan, una sin la otra no nos permite estar en nuestro punto óptimo.

Está comprobado que el descanso no solo es necesario sino que resulta indispensable para un mejor rendimiento tanto físico como intelectual.

¿No han sentido luego de una noche de mal dormir que el día no rinde (ya sea en el aspecto laboral o en una jornada recreativa)?

El exceso de trabajo mental o físico muchas veces es el responsable que no podamos conciliar el sueño a pesar de sentirnos agotados.

Otro responsable es el stress cotidiano que hace que llevemos nuestros problemas a la almohada.

Desde 2011 aproximadamente empresas en distintas partes del mundo comenzaron la experiencia de sugerir a sus empleados que tomaran una siesta de entre 20 y 30 minutos, y observaron que aquellos que la tomaban aumentaban su rendimiento durante la tarde, empresas en países como Estados Unidos, Japón, Austria adoptaron esta modalidad con excelentes resultados.

Con unos minutos que puedas tomar en tu trabajo para «cambiar el aire» puede ser suficiente para terminar la jornada con mejor energía

Una vez en casa, con el trajín diario puede parecer una tarea ardua, sino imposible, poder relajarse para lograr un buen descanso, sin embargo hay métodos bastante sencillos para poder lograrlo.

Como primer medida consulta con tu médico para descartar cualquier origen orgánico, ya con los resultados en mano y sin ninguna objeción de su parte, es posible comenzar el entrenamiento para lograr un buen descanso sin tomar medicamentos para ello.

Relajarse en casa permite decantar pensamientos y muchas veces resolver problemas que parecen de difícil solución.

Podemos encontrar en Internet infinidad de sitios con tutoriales para lograrlo, te invito a que explores y encuentres el que sea más afín a tu forma de ser.

También podemos buscar música que nos ayude a ello, siempre dentro de tus gustos, con ritmos tranquilos.

En el enlace encontrarás un pequeño ejemplo.

Encuentra el sitio de tu agrado.

Una vez que hayas encontrado un método que te guste:

  • Un baño caliente y un té de tu agrado antes de comenzar ayudan y mucho
  • Busca el momento y el lugar propicio, donde te sientas a gusto.

Tranquilo, no te preocupes si al principio parece difícil de conseguir, con la práctica irás mejorando.

Cuéntame cómo te ha resultado en los comentarios, si te ha gustado la nota te invito a suscribirte para recibir notificaciones de las próximas entradas.

Teletrabajo: Ventajas y desventajas

Una modalidad que comenzó tímidamente hoy se ha hecho masiva: Tener el lugar de trabajo en casa.

Dentro de la Generación Perennial posiblemente muchos recordemos series o películas donde veíamos a los personajes trabajar cómodamente desde un sillón de su hogar o tener un llamado con su jefe o reuniones de trabajo a través del televisor

Pensábamos: «lástima que esto nunca va a pasar……»

Actividades que en otras épocas considerábamos casi imposibles hoy son parte de nuestro día a día

La suma de diferentes circunstancias, como ser el avance tecnológico (fundamental) e incipientes cambios en la conducta social y el cuidado del medio ambiente hicieron que comenzara a plantearse la posibilidad de reducir la distancia que debemos recorrer diariamente hasta nuestros puestos laborales.

Comenzó tímidamente con determinadas profesiones independientes y poco a poco lo comenzaron a implementar las grandes empresas.

Hoy un hecho totalmente imprevisto (solamente pensado en películas de ciencia ficción) confina a la mayoría de la gente en sus hogares

Esto hizo que toda aquella empresa que pudiera considerarlo comenzó con la modalidad de teletrabajo para poder seguir con la actividad de la forma más regular posible.

Y he aquí que casi sin tomar conciencia de ello, llegó aquello que veíamos como lejano…

Este cambio necesita adaptación de esquemas y rutinas acorde a la nueva realidad.

Hay muchos puntos importantes a ver en este nuevo esquema, tanto a nivel personal como institucional y legal, donde se deben construir nuevos marcos acorde a este realidad.

Los encuadres legales y sus consecuencias no son el motivo principal de esta nota, me interesa más el enfoque humano.

En muchos ámbitos laborales quedó planteada la duda.

Podrá funcionar?

Hay muchas notas e informes al respecto, donde en grandes rasgos hay dos puntos principales respecto de posibles inconvenientes:

  • La posibilidad de compatibilizar el trabajo con la actividad diaria del hogar, incluido el cuidado de niños.
  • El recelo de muchas empresas respecto de la capacidad de adaptación de los trabajadores con mayor antigüedad al uso de las herramientas disponibles para el teletrabajo.

Las familias jóvenes deben poder optimizar espacios y tiempos para el trabajo, las personas de mayor edad pueden tener mejor predisposición en este punto pues tienen hijos mayores o bien estos ya no conviven con ellos

El primer punto resulta un gran desafío donde la cuestión hoy es conseguir optimizar tiempos y espacios, siempre que no se pueda disponer de un ambiente dedicado y tener que compartir equipos (en el caso de aquellas empresas que no han podido brindar los recursos a sus trabajadores) con el resto de los convivientes, teniendo en cuenta la modalidad de enseñanza a distancia que también tuvieron que implementar las escuelas.

El segundo apartado desde mi punto de vista responde más a un prejuicio instalado que a la realidad objetiva, y paso a explicar (es mi visión y por lo tanto puede tener un tinte de subjetividad):

Los departamentos de recursos humanos tienden a presuponer que los jóvenes como han nacido junto a la irrupción de los sistemas que hoy utilizamos a diario «saben cómo manejarse pues lo tienen internalizado», entiendo que es el mismo concepto por el cual las empresas simplemente no tienen en cuenta a personas mayores de 40 años para cubrir nuevos puestos de trabajos. Se está comprobando que la experiencia y las ganas de seguir creciendo internamente puede suplir con creces el empuje de la juventud, por lo que se desperdicia la posibilidad de sumar y potenciar en un equipo de trabajo.

Todo depende de la persona y las ganas de superarse día a día, recordemos que la mayoría de las herramientas ya son utilizadas en la rutina laboral en la oficina, la novedad es realizar todo en casa, sin desplazarse hasta el lugar de trabajo.

Esto implica tener la apertura mental para desechar esquemas de procedimientos o adaptar otros para llegar a iguales o mejores resultados.

También dentro de los jóvenes están quienes «no se llevan bien con la tecnología», como también profesionales en principio con muchos conocimientos a los que no les interesa adaptarse y solamente se perfeccionan por obligación en lo que hace estrictamente a su ocupación principal para no quedar fuera de carrera.

Todos podemos adecuarnos a los diferentes cambios que se nos crucen, todo depende de las ganas de avanzar.

Si bien los cambios que tuvimos en estos tiempos fueron relativamente vertiginosos, tenemos la capacidad de adaptarnos a ellos, el lograrlo o no depende de nosotros mismos.

Cuál es tu opinión al respecto? Espero tus comentarios.

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Actividades a realizar cuando termine el confinamiento ¿Cambian mis hábitos al salir de la cuarentena?

Saliendo de la rutina de estar en casa

Es una tarde soleada, agradable, ideal para “no hacer nada”

Un pensamiento agradable hasta no hace mucho tiempo, que invitaba a escapar de vértigo diario, bajar un cambio y conectarnos con nuestro interior, en una soleada playa o en un valle entre montañas, lejos de la ciudad.

La llegada de la pandemia y el aislamiento social tuvo como consecuencia un cambio drástico en nuestra rutina, el “no hacer nada” se hizo realidad (para muchos), sólo que cambiamos la playa y el valle por nuestros hogares, y comenzamos a utilizar nuevas formas de comunicarnos (los invito a leer ¿Cómo nos llevamos con la tecnología?)

El «no hacer nada» complicó el día a día, para todos, en mayor o menor medida.

Hoy muchos países están llegando a un punto donde la situación está bajo mayor control, con tendencia a estabilizarse en los números de casos, lo que permite diagramar la vuelta a una vida un poco más alejada del encierro.

¡Hurra! ¡Podemos empezar a retomar algo de nuestra rutina!

¿Es esto tan así? Noto en mucha gente que si bien están esperando el regreso a actividades sin restricciones, la ansiedad por salir del encierro no es tan urgente como hasta hace unas semanas.

Dentro de los diferentes grupos en los que estoy veo que disminuyó la cantidad y efusividad en los mensajes, como si ya nos estuviera resultando cada día un poco más agradable no salir de casa

No nos tiene que ganar la indiferencia (ayudada por las comunicaciones actuales, donde por suerte nos hemos podido mantener cerca de nuestros afectos más allá que no estén bajo nuestro mismo techo) (punto en contra de la tecnología si nos lleva a suplir el contacto diario con una videollamada, termina siendo más cómodo, ¿no?).

Sin desentendernos de las estrictas medidas de higiene que debemos seguir manteniendo podemos retomar nuestra actividad diaria dentro de lo permitido.

Esta sensación la estoy viviendo también en lo personal, y la reflexión viene luego de consultar con amigos los cuales también se sienten de la misma manera.

Sin embargo no lo veo como apatía sino como un cambio en la forma de resolver las cosas.

Siguen siendo muy importantes las relaciones con nuestros afectos, y adaptándonos a la nueva realidad del momento podremos organizar reuniones más cercanas, en nuestros hogares en lugar de ir a sitios muy concurridos (siempre que sean actividades permitidas).

Observo como “efecto colateral” una disminución del ansia de consumo que veníamos teniendo, referida a bienes no indispensables por supuesto

Ejemplo de esto es que quien tiene su rutina de ejercicios la sigue manteniendo, en casa, y quien no lo pensaba por el motivo que fuere ha comenzado a interesarse en realizar algún tipo de actividad.

Nos estamos dando cuenta que no es necesario un equipamiento ultra sofisticado ni costosos lugares donde mostrarnos, nuestro cuerpo suple las funciones de muchas máquinas. En la nota ¡No tienes edad para eso! también trato el tema de la actividad.

Teniendo en cuenta lo expresado antes estoy comenzando una nueva agenda con proyectos diarios en la medida que el levantamiento de la cuarentena lo permita, la idea es no caer en la indiferencia.

  • Retomar la actividad física
  • Reunirme con los amigos
  • Disfrutar lo que nos rodea
  • Elegir dónde poder relajarme con música y lectura

No necesariamente será todo igual que antes, pero tomando los debidos recaudos sanitarios podemos salir del confinamiento siguiendo las directivas sanitarias correspondientes.

Me gustaría que compartas en los comentarios cómo te estas preparando para retomar tus actividades.

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¡No tienes edad para eso!!!!

¿Cuándo se es muy joven ó muy mayor para divertirse?

¡Pero no tienes edad para hacer eso!!!¡Cuántas veces hemos escuchado (y escucharemos) esta frase a lo largo de nuestra vida!!!!

Casi siempre con una connotación despectiva cuando expresamos el deseo de comenzar alguna actividad que nos parece apasionante o divertida, sobre todo en el aspecto recreativo.

La consigna siempre es encuadrar en el molde que nos imponen, muy joven para cosas serias, mayor para actividades lúdicas.

¿Comenzar alguna actividad manual que te pueda resultar gratificante?

¿Escuchar música tranquilo mientras disfrutas una buena lectura?

Son actividades para «viejos»….

¿A tu edad querés empezar deportes (un curso de…..)? ¿Justamente eso…..?

¿Alguna vez escucharon estos comentarios? Posiblemente, ¿no?

Ahora bien, ¿qué nos impide poder realizar la actividad que nos llene interiormente?

Posiblemente en estos momentos en que estamos casi exclusivamente en nuestros hogares (salvo aquellos que tienen autorización para circular), tenemos mayor tiempo para reflexionar. Es aquí donde vemos que hemos perdido tiempo dejando de hacer (o intentar realizar) aquellas cosas que realmente nos interesan, en función de los estereotipos que nos imponen.

Sin embargo es posible comenzar a cambiar si realmente es lo que deseamos.

¿Alguna vez quisiste estar en casa utilizando la consola de videojuegos? – ¡Pero eso es para los chicos!

– ¡No!! ¡Es momento de experimentar y disfrutar! (Podemos permitirnos dejar que nuestro niño interior salga a tomar aire…)

¿Te interesa aprender algo diferente? Fíjate en los cursos en línea (hay gratuitos y pagos) acorde a tus inquietudes, también diferentes sitios donde poder ver comentarios o información que valen la pena visitar.

¿Quieres mejorar tu forma física (en el aspecto que creas y respetando tu cuerpo, independientemente de tu edad)? Siempre consultando con tu médico, si te autoriza y dentro de lo que él considere prudente puedes empezar en tu hogar, hoy en la web existen infinidad de cursos y tutoriales para ello, solamente hay que fijar objetivos que puedan alcanzar y buscar la rutina que más se adecue a tu forma. ¡Tómalo como un adelanto para comenzar en forma presencial con instructores en cuanto se den las condiciones!

Personalmente a los 49 años (hace 9 años) comencé la práctica de artes marciales (aikido), al día de hoy continúo y me ha ayudado muchísimo en mi día a día. Aclaro que antes de ello mi actividad física era casi nula, siempre postergada por el trajín diario hasta que mi hijo comenzó esta disciplina, poniendo la condición «que papá también practique……», y empecé; también tomé algunos cursos por Internet ajenos a mi actividad principal, solamente para sentirme mejor.

Además del período de instrucción obligatoria que todos debemos tener por ley, siempre es el momento ideal para seguir creciendo (intelectual y físicamente), entendiendo que todo será acorde a nuestro ser y que solamente competimos contra nuestra desidia….

No hay actividades mejores ni peores, la ideal para todos es la que nos brinda placer cuando la realizamos.

Estoy expresando mi punto de vista y mi forma de seguir creciendo, solamente puedo indicar que me ha dado resultados, y están acordes a lo que la ciencia viene indicando actualmente.

Me gustaría conocer tu opinión al respecto, por favor deja tus comentario.

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Evoluciona la sociedad, la mentalidad cambia ¿o no tanto?

La conciencia sobre discriminación: discriminar no es pensar

Como sociedad, ¿seguimos discriminando?

La sociedad ha evolucionado mucho en los últimos 50 años, somos de mentalidad más abierta, vemos al otro igual a nosotros, sin diferencias.

¿Es esto tan así como se pregona o es poco más que una expresión de deseos?

Hemos visto muchos cambios y aceptaciones, sin embargo muchas veces queda la sensación que no todo lo que brilla es oro.

Nos llenamos la boca con bonitas expresiones de aceptación y entendimiento, sin embargo en el día a día vemos que:

-Las nuevas generaciones hablan muy convencidas de cuidar a «los adultos mayores», o «población de riesgo», refiriéndose a personas mayores de 50 años, y muchas veces en forma condescendiente pues «no se saben vincular con las tecnologías», sin siquiera tomar conciencia que estas personas vieron nacer lo tecnología que hoy tenemos al alcance de la mano, y tienen mayor conocimiento de los fundamentos de ésta que nuestros jóvenes.

Lo expresado arriba vale tambien en el sentido contrario, para profundizar un poco en ello pueden ver «¿Jóvenes o mayores?» en este mismo blog.

-En los grupos de cualquier índole: Hubo grandes avances respecto de la discriminación cualquiera sea su forma, pero muchas veces (de forma consciente o no), estos grupos que tanto luchan para que sean tratados sin distinción alguna son tambien discriminadores hacia quienes son diferentes a ellos.

Deseamos erradicar el bullyng en los colegios pero muchas veces los padres lo inculcamos en casa, consciente o inconscientemente (muchas veces a traves de comentarios que parecen no ser ofensivos, pero que los niños decodifican de otra manera).

Y puede seguir la lista de ejemplos, en el campo que se nos pueda ocurrir, por lo que el camino a recorrer recién comienza, tenemos mucho para hacer.

Quizás intentando ponerse en la piel de quien tenemos enfrente podamos seguir avanzando, siempre que hagamos este ejercicio a conciencia, recordando que no todos somos iguales y tenemos momentos buenos y malos, que pueden no coincidir con nuestro estado de ánimo en algunas situaciones, tambien en esto radica la diversidad.

Parte del ejercicio es mentalizarnos que no siempre «el otro» es quien está equivocado

Tampoco podemos hacer que el resto sea una copia de nosotros, como tampoco nos gustaría que nos condicionen para ser igual que los demás.

Todos tenemos el derecho de mostrarnos tal como somos, obviamente dentro del marco del respeto hacia la comunidad.

Pensemos que los escollos para la aceptación están de los dos lados del mostrador, por el motivo que sea.

Vamos por un buen camino, recién empieza y podemos dar el ejemplo.

¿Qué actitudes propondrías para poder mejorar cada día un poco más?

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