Vacaciones en época de pandemia: ¿Cómo hacemos?

El cambio de estos últimos 9 meses en el mundo modificó las costumbres para todos.

Muchos tuvieron que dejar de ir trabajar (el teletrabajo se comenzó a utilizar en mayor medida para quienes pueden realizarlo), solamente salir de casa para lo necesario, cuidándonos y cuidando a quienes nos rodean.

¿Y de salir de vacaciones?…

El mundo completo se cerró, no se puede entrar ni salir en ningún país, los aeropuertos no operan, muchos buques no podían amarrar en los puertos de destino.

Lentamente, país por país volvieron a retomar algo de su vida «normal», en función de sus realidades sanitarias.

Ya casi todos los países están funcionando, pero no quieren reabrir las fronteras de momento, salvo casos muy justificados y con estrictos protocolos.

En diferentes medios en todo el mundo plantean los recaudos a tomar para las vacaciones.

Esto trae aparejado que todos debemos repensar el concepto de vacaciones y los lugares a visitar, ya que de momento las restricciones de ingreso hacen que sea poco probable que nos tentemos a vacacionar fuera de casa.

Esto puede parecen en principio algo deprimente, sin embargo tiene su lado altamente positivo.

En mayor o menor medida tenemos importantes conocimientos de lugares distantes, ya sea porque los hemos podido visitar o porque hemos consumido literatura relativa a ellos.

Ahora, ¿te has detenido a pensar que para los residentes en dichos lugares, más allá del concepto turístico, puede parecerles que viven en lugares comunes sin mayores atractivos ya que es su lugar de residencia habitual?

Muchas veces hemos pensado o escuchado: «Si yo viviera en ese lugar jamás me sentiría con ganas de ir a otro lado».

Quien viene en plan turístico a la región donde vivimos también queda gratamente sorprendido con lo que encuentra, aunque muchas veces no nos demos cuenta del tesoro que tenemos.

Si cambiamos nuestro enfoque respecto de nuestros lugares de residencia veremos que podemos descubrir muchas facetas desconocidas.

Por esto estoy previendo la posibilidad que mis próximas vacaciones seen «en casa», y colocarme el chip de turista para recorrerla.

Ya estuve haciendo algo en estos días donde pudimos recuperar algo de normalidad, el resultado fue gratamente sorprendente, te invito a que experimentes en la zona donde vives.

Veremos que posiblemente tengamos muy poco que envidiar a los lugares más famosos, y posiblemente ayudemos a desarrollar el turismo.

Por supuesto, en este contexto respetando las consignas sanitarias que indiquen las autoridades.

Ya te has planteado posibles opciones para tu descanso?

P.D.: La mayoría de las fotos de la nota corresponden a mi ciudad, la que estoy comenzando a ver «con ojos de turista».

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Moda, vestimenta y sentirnos muy bien

¿Hay algo que nos impida sentirnos cómodos?

Esto me gusta, pero……. ¡No es para mí!

¿Cuántas veces escuchamos o nos decimos esta frase?

Seguimos teniendo «el chip grabado» con consignas de las que nos cuesta desprendernos, quienes hemos pasado la barrera de los 50 años debemos actuar y sentirnos como «viejos».

No hacemos o usamos determinadas cosas porque «no estamos en edad para eso».

Por suerte entre quienes nos llevan algunos años más (pocos) han empezado a dar vuelta este paradigma, y lentamente nos vamos animado.

¿Podemos cambiar esto?

Aceptar el desafío de salir de estos estereotipos es muchas veces complejo, ya que también desde las generaciones más jóvenes nos ven como «ancianos», y muchas veces quienes son de mentalidad más abierta tienen un dejo de censura hacia nuestras actitudes.

Ahora bien, tomar esta decisión no implica actuar de forma estrafalaria, solamente es aggiornarse con nuestra vestimenta tal como lo realizamos con nuestras actitudes.

Indumentaria actual sin edad

Utilizar indumentaria actual y sentirnos a gusto es totalmente posible, solamente debemos buscar aquello con lo que estemos cómodos.

Sentirse con vitalidad y querer demostrarlo no quiere decir actuar como adolescentes, sino no quedar encasillados en formalidades de vestimentas y actitudes «que son propias de la edad».

Según indican quienes están en el mundo de la indumentaria las empresas han comenzado a tomar nota de esto y en sus diseños comienza a verse esta tendencia, les dejo esta nota para que puedan ver algo más al respecto.

Resumiendo:

Tanto un cambio en colores como en diseño puede suponer un cambio notable que beneficia nuestra salud.

Siempre ropa y calzado cómodos, colores que nos gusten saliendo de los marrones o tonos oscuros monótonos.

¿Sientes que no podrías y que la figura no acompaña?

Gracias a los precursores que indicaba más arriba en esta nota, quienes diseñan están adaptando sus trabajos a «la gente de a pie», cambiando paradigmas donde en lugar de tener que adaptarnos a lo que nos gusta o estar excluidos a su uso, a que el diseño se adapte a nosotros, cualquiera sea nuestra edad (tanto para jóvenes como para no tan jóvenes).

Lo mismo sucede en otros ámbitos (por ejemplo en tecnología)donde se pretende que no haya segmentaciones para el uso de los nuevos dispositivos, donde ha favorecido la comunicación y mejorar la calidad de vida en general.

La tecnología al alcance de todos

La tecnología también nos permite estar cómodos y disfrutar

De mi parte celebro estas tendencias ya que permiten que desarrollemos nuestro potencial y seguir creciendo, tanto a nivel laboral como personal en lugar de ver pasar el tiempo gastando un sillón.

¿Y tú? ¿Cómo te llevas con tu edad?

¿Te cuidas para seguir creciendo?

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…Y un día comenzamos a retomar actividades

Comienzan nuevamente las actividades en el mundo

Diferentes países comenzaron a normalizar sus actividades.

Va sucediendo tímidamente, país por país. Las actividades vuelven a comenzar.

Además de los servicios esenciales, comienzan las actividades en sectores acotados, implementado protocolos sanitarios acordes a la situación.

Lo que empezó como experiencia piloto en lugares puntuales se está ampliando, todos siguiendo las mismas consignas.

En Argentina también va sucediendo, según la zona se puede comenzar con la actualización a esta nueva normalidad adecuada a su realidad.

Apertura de negocios en forma gradual y la autorización para algunas actividades deportivas comienzan.

También le llegó el turno a los gimnasios, ante lo cual tenemos la posibilidad de despejar la mente y poner en marcha el cuerpo.

Por turnos muy estrictos, respetando distancia y consignas de higiene indicadas por las autoridades sanitarias.

La apertura de gimnasios se autoriza bajo estrictos protocolos sanitarios

Tal como he expresado anteriormente, ya tengo reservado turno para comenzar en el gimnasio de mi club, previa visita a mi médico

Esto mientras espero que se establezcan los protocolos y autorizaciones para volver a la práctica de aikido junto con mi Sensei y compañeros de dojo.

¡A no descuidarse!

Cabe aclarar que, si bien estoy encaminado a retomar la actividad física no descuido lo principal, la salud.

Es así que en mi cuidad la apertura de gimnasios se autorizó desde hace un mes aproximadamente, dado que en este tiempo la situación en la ciudad se mantiene estable, creo que las cosas se están realizando correctamente, por este motivo es que me decidí a comenzar.

Una vez que comience la rutina comentaré la experiencia.

Un hecho a tener en cuenta es que no debemos desentendernos de tomar las precauciones correspondientes y no relajarnos.

Este punto lo considero esencial tanto para el cuidado nuestro como el de los seres de nuestro entorno, y como medida de apoyo para aquellas actividades que todavía no han podido comenzar para que lo más pronto posible puedan abrir sus puertas.

Puede parecer fuera de lugar pero lo veo como un pequeño aporte para demostrar que con los cuidados respectivos nos podemos beneficiar todos.

Siendo conscientes como sociedad debemos seguir lo que sucede en los países donde estos pasos los dieron antes que nosotros para no cometer los errores que derivan en el aumento de casos según se puede ver en las noticias.

Me resulta personalmente triste ver actitudes donde se privilegia el placer personal sobre el bienestar colectivo, toda vez que si una ciudad, región o país está mal todos sus habitantes pierden mucho más que una salida ocasional.

Teniendo respeto hacia nuestros vecinos podremos ganar todos, con actitudes egoístas solamente se consigue retrotraer la situación a etapas de aislamiento más estricto.

Como he dicho antes, mi intención es retomar mi normalidad dentro de los márgenes que las autoridades indiquen como seguros, con la consigna de no realizar nada que me genere algún resquemor o que me deje intranquilo.

¿Cuál es tu punto de vista respecto de las nuevas normalidades? Házmelo saber con tus comentarios, con muy bienvenidos.

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Solidaridad y pandemia, educamos bien a nuestros hijos?

¿Fuimos educados y tratamos de formar a nuestros hijos para lograr una sociedad solidaria?

Al día de hoy casi nadie duda de los cambios que hemos hecho en nuestros hábitos cotidianos dese la irrupción del Covid-19.

Desde un cierre total en casi todos los países al encierro en nuestros hogares para cumplir cuarentenas.

No salir de nuestras casas salvo para lo imprescindible, evitar la cercanía con otras personas, movernos bajo protocolos sanitarios estrictos.

Todos estamos de acuerdo en tratar de no contagiarnos y que no se contagien nuestros seres queridos, actitud instintiva y solidaria con los nuestros, sin lugar a egoísmos.

Llega la nueva normalidad

Luego de pasado el primer susto y ver que se pudo lograr un cierto control, como paso siguiente las autoridades permiten salir parcialmente del encierro de nuestras casas, bajo nuevos protocolos para volver a relacionarnos en los diferentes ámbitos con nuestros semejantes.

Tenemos nuevas normas para un comportamiento responsable en la calle

Y aquí comienzan a observarse actitudes respecto de nosotros y el resto.

Podemos salir nuevamente, con cuidado, para no contagiarnos.

Queremos esto para nosotros, pero, ¿cuidamos de la misma manera a nuestros semejantes?

Distanciamiento social

Lo respetamos?

Por etapas comienzan a retomarse las actividades, salir con nuestros hijos que tanto lo necesitan (y nosotros también), apertura de negocios, autorizaciones para caminar, correr (tomando recaudos), ir a los gimnasios.

Como noticia a nivel mundial destaca el rápido relajamiento de las normas de higiene indicadas, en los parques donde se puede ver gente reunida en pequeños grupos (donde en principio no son actividades permitidas), bares donde hay más gente que la indicada en los protocolos sanitarios, reuniones en casa en grupos más grandes que los permitidos.

El mensaje no verbal que transmitimos es:

Si yo no estoy enfermo, no es necesario que me cuide tanto, total no voy a contagiar a nadie.

Sentir que porque aparentemente estamos sanos hace que se relajen las precauciones a tomar

No podemos tener la seguridad de estar totalmente sanos, lo que debería levar a la pregunta: con quien me cruce en la calle, ¿estará sano?

Todos en mayor o menor medida tuvimos este pensamiento, más allá de ello el punto es que llevarlo a la práctica denota un desapego por nuestra salud y la de los seres con los que convivimos, así como una falta de respeto y cuidado con quienes eventualmente nos podamos cruzar.

Luego, a pesar que no nos cansamos de repetir que como sociedad hemos evolucionado mucho, en estos momento críticos observamos que nuestra esencia no ha cambiado respecto de hace 200 o 300 años, sigue prevaleciendo lo individual sobre lo colectivo, lo vemos en grupos de todas las edades.

Resulta llamativo que quienes tienden a ser menos considerados con el prójimo son relativamente jóvenes, en un rango etario donde se consideran respetuosos y comprometidos con el entorno a nivel ecológico, por supuesto que no es norma general.

En cierta forma nuestra «evolucionada» sociedad de la tolerancia y el respeto se muestra como egoísta y discriminadora, y al enfermo se lo ve como un ser maligno que desea nuestro mal solamente.

No es un hecho nuevo, el pensamiento individual ha existido desde que el hombre es hombre, y ha sido popularidada en la teoría del «hombre como lobo del hombre» de Thomas Hobbe.

Este individualismo ha ido en aumento muchas veces auspiciado por mensajes de consumismo donde lo fundamental es ser diferente al resto, la mayoría de las veces por la posesión de cosas materiales y relativamente superfluas, en lugar de poder diferenciarnos a partir de nuestro desarrollo interior.

Como reflexión podemos decir que no hemos crecido a nivel social para cuidarnos entre todos más que lo justo y necesario, y consciente o inconscientemente es lo que transmitimos a nuestros hijos, y es en esta «nueva normalidad» donde se observa en toda su plenitud.

EL ritmo diario no nos permitía ver esta actitud que se observa en todos los ámbitos: político, laboral, social…..

Por supuesto que no todos actúan de esa manera, estamos ante un momento que desde mi punto de vista puede ser excelente para que entre todos podamos gestionar seriamente un gran cambio, comenzando si aún no lo has hecho o avanzando con nuestras actitudes con nuestros semejantes.

Cabe aclarar que esta nota en ningún momento tiene la intención de juzgar a nadie, desde el momento que quien escribe también debe estar permanentemente atento a tratar de tener actitudes responsables para con el resto

Todos somos propensos a tener momentos de dispersión respecto de actitudes nuevas para todos.

En conclusión:

¿Podremos hacer que realmente esta «nueva normalidad» sea el puntapié inicial para una «nueva comunidad»?

Creo que lentamente podemos reforzar el cambio

¿Tú qué opinas?

Déjamelo saber en los comentarios, si te ha gustado la nota te invito a que la compartas y te suscribas al blog para enterarte de nuevas reflexiones.

Ten en cuenta estos consejos para navegar seguro en Internet

 

Incremento del uso de Internet en estos meses y la seguridad de nuestros datos

Como habíamos comentado en entradas anteriores, a nivel mundial el uso de Internet en todos los ámbitos, que venía en incremento, tuvo un gran crecimiento debido a las condiciones que se impusieron a partir de principios de este año.

Es mayor el tiempo que estamos conectados para vernos con amigos, tomar clases a distancia, trabajar, realizar compras y trámites bancarios.

El hecho de estar con mayor presencia en la web en sitios donde estamos volcando nuestros datos sensibles (datos personales, de tarjetas, bancarios, etc.) hace que consecuentemente debamos tomar recaudos para operar de la forma más segura posible.

Siempre hay individuos que buscan aprovecharse de los descuidos ajenos.

Mucho más fácil es en Internet, donde es posible realizar grandes daños debido a la gran cantidad de datos que circulan en la red.

Sugerencias de seguridad

Sin embargo, el panorama no es tan sombrío como parece.

Solamente tomando algunos recaudos es posible navegar, realizar compras y muchas otras actividades de manera segura, teniendo en cuenta las siguientes premisas:

  • Navegar en páginas seguras (sus direcciones comienzan con https, o a la izquierda de la berra de direcciones aparece el dibujo de un candado cerrado).
  • Para transacciones, compras y otras actividades similares, no ingresar a las páginas a través de enlaces (haciendo clic) recibidos por mail, mensajes de texto, mensajes de Whatsapp o aplicaciones similares.
  • En el caso de recibir avisos bancarios, responder cualquier requerimiento desde la página oficial de la institución.
  • Para concretar compras, realizarlas desde la página oficial de la tienda o a través de sitios que tengan buena reputación (ej. Mercado Libre), teniendo en cuenta que estos sitios NO son los vendedores directos sino intermediarios.

Tomando precauciones lógicas se puede utilizar Internet con tranquilidad

Además de estos puntos, por supuesto valen las mismas precauciones que si realizamos la compra en forma presencial:

  • Ver precios en diferentes lugares.
  • Averiguar respecto de garantías y servicio técnico.
  • Consultar las especificaciones del producto.
  • Investigar la calificación del vendedor (tanto en la página donde ofrece sus productos como buscando comentarios en la red).

En adición a ello…

Si por algún motivo estando fuera de casa (donde la conexión que utilizamos es segura si es la de nuestro hogar) deben conectarse con el banco u otra situación similar, es aconsejable:

No utilizar redes públicas gratuitas (que no necesitan contraseñas para conectarnos) por motivos de seguridad, es más seguro utilizar los datos de nuestro abono.

Otra opción es utilizar una VPN (red privada virtual) que hace seguro el uso de Internet en redes públicas.

Hoy en día hay gran variedad se empresas que las ofrecen, de forma gratuita, dentro del combo de algún programa antivirus o pagando por ella, son sistemas simples de utilizar y confiables.

Otro punto a tener en cuenta es inculcar a nuestros hijos la responsabilidad cuando navegan por la red, de forma que no dejen datos innecesarios (en caso de niños pequeños instruirlos para que los hagan juntos con un mayor, de esta manera mientras supervisamos su actividad les inculcamos el sentimiento de responsabilidad).

Podemos ir enseñando a nuestros hijos cómo navegar de forma segura

Resumiendo, teniendo el mismo razonamiento que para cualquier transacción presencial, con las debidas precauciones podemos movernos por la red de forma segura, recordando que nada se realiza en forma anónima.

Me agradaría que indicaras en los comentarios tus experiencias, que recaudos tomas y si te adaptas a la nueva opción de realizar compras y trámites.

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