Agua que no has de beber, déjala correr

Agua que no has de beber, déjala correr

Hay frases heredadas que parecen simples, casi inocentes. Consejos de otra época que escuchamos sin prestar demasiada atención. Hasta que, un día, te encuentran en el momento menos pensado: en plena reunión estratégica, con el celular vibrando en silencio porque el colegio volvió a llamar, y una lista mental interminable de temas que también “deberías” estar resolviendo.

“Agua que no has de beber, déjala correr”.

De repente, esa frase deja de ser un dicho y se transforma en una incomodidad profunda.

Cuando el liderazgo empieza a doler

Como líder empresarial, esta frase empieza a resonar cuando te das cuenta de que ya no llegas a todo. Y no porque no puedas. Sino porque, en esta etapa de tu vida, ya no deberías.

Dos turnos que nunca terminan

Diriges una empresa, tomas decisiones complejas, sostienes equipos, resultados, estrategia. Pero cuando termina el día laboral, empieza otro turno: hijos, familia, logística doméstica, conversaciones pendientes, culpas silenciosas. La mente no se apaga. Solo cambia de escenario.

Durante años te dijeron —o te dijiste— que una buena líder es la que está en todo. La que interviene, la que resuelve, la que no delega porque “si no lo hago yo, no sale bien”.

Y durante mucho tiempo funcionó.
Hasta que empezó a pasarte factura.

El desgaste que no se ve

El agotamiento no llegó de golpe. Llegó de manera silenciosa, disfrazado de normalidad.

Señales que suelen minimizarse

  • Irritación constante
  • Cansancio que no se va durmiendo
  • Sensación de estar siempre corriendo detrás de algo
  • Dificultad para disfrutar incluso los logros

En la empresa y en casa. Todo al mismo tiempo.

Es aquí donde Agua que no has de beber, déjala correr empieza a tomar otro significado.

No todo merece tu energía

No puedes liderar todas las iniciativas.
No puedes resolver todos los conflictos.
No puedes involucrarte en cada problema que aparece en tu radar.

Y aunque tu experiencia te permitiría hacerlo mejor que muchos, no todo merece tu energía.

Las aguas que ya no te corresponden

  • Conflictos entre áreas que no impactan la estrategia
  • Dramas interpersonales varios niveles debajo de tu rol
  • Decisiones que otros necesitan aprender a tomar, aunque se equivoquen

Intervenir en todo no es liderazgo maduro.
Es desgaste encubierto.

Soltar sin culpa: el verdadero desafío

El verdadero dolor no está en soltar. Está en soltar sin culpa.
En dejar correr ciertas aguas, aun sabiendo que podrías beberlas.

Porque hoy tu energía es un recurso estratégico. Finito. Valioso.

Las aguas que solo tú puedes beber

Tu mayor valor está en:

  • Las decisiones que requieren tu criterio
  • Las conversaciones que nadie más puede sostener
  • Las prioridades que impactan en el largo plazo
  • Y también —aunque no se mencione en los comités— tu presencia emocional en tu propia vida

Aquí es donde Agua que no has de beber, déjala correr deja de ser resignación y se convierte en sabiduría.

Liderar esta etapa es elegir

Desde el Método Perennial trabajamos este punto ciego del liderazgo senior: ayudarte a distinguir entre lo urgente, lo importante y lo que ya no te corresponde cargar.

No para hacer menos.
Sino para hacer mejor. Con más sentido. Con más equilibrio.

Una nueva definición de liderazgo

Liderar esta etapa no es demostrar capacidad. Eso ya lo hiciste.
Es elegir con conciencia dónde poner tu energía… y dónde dejarla correr.

La pregunta incómoda —y necesaria— es esta:
¿Estás invirtiendo tu energía donde generas máximo impacto o estás agotándote en aguas que otros pueden y deben aprender a manejar?

Una invitación final

Si esta nota te incomodó más de lo que te gustaría admitir, no la ignores. Esa incomodidad suele ser una señal.

Estoy abriendo solo tres conversaciones privadas con líderes senior que sienten que están sosteniendo más de lo que ya les corresponde.

No es una charla abierta.
Es una conversación estratégica, una a una.

El momento perfecto para comenzar tu transformación no es cuando se dan todas las condiciones, sino cuando decides dar el primer paso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.